Naves generacionales
Un tema recurrente en la ciencia ficción con sentido de la maravilla, es el de la nave generacional. En los viajes interestelares situados en un contexto donde no se puede viajar más rápido que la luz, las soluciones para llegar a otros planetas lejanos suelen ser la hibernación, la inteligencia artificial similar a un pequeño dios (con instrucciones para crear humanos a su llegada a destino) o la nave generacional.
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| Imagen de Rama de masalladeorion.es |
Como veis, la nave generacional da mucho juego para manejar a personajes y crear historias muy diferentes a las acostumbradas por otros géneros.
Lo más cercano en la realidad a una nave generacional lo tenemos en ejemplos de "tribus perdidas". Tribus que han permanecido inalteradas a lo largo de siglos (afortunadamente para ellas quedan pocas o ninguna). En ocasiones, alguna tribu tuvo un contacto puntual con el exterior y esto modificó totalmente su estructura religioso-social (el maravilloso culto cargo, en el que se adoran linternas y latas, y se construyen templos con forma de pistas de aterrizaje). Otra tribus tuvieron un destino un poco peor, como la cultura de Rapa Nui que no sobrevivió a su autosuficiencia.
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| Culto cargo |
Algunos ejemplos:
- Universo de Heinlein.
- Mundo Anillo de Larry Niven no lo pondría en esta categoría, pues se trata de una estructura espacial cuyo fin no es viajar. Pero lo dejo aquí como ejemplo de un género tan rico que se solapa. También cabría mencionar Cita Con Rama de Clarke (quizás más concretamente sus secuelas).
- Colony de Rob Grant hace una aproximación muy bizarra de una nave generacional en la que las cosas han ido peor que mal.
- Tau Cero de Poul Anderson, en la que juega con el problema de no poder decelerar la nave. Ya sabéis que en todo viaje espacial hay una aceleración hasta la mitad de camino y una deceleración en sentido opuesto a partir de ese punto para poder frenar (cosa que nunca aparece en las pelis: ahí las naves suelen frenar a lo bestia y curiosamente sus tripulantes no se hacen papilla).
- En Wall-E aparece una nave generacional que contiene a los supervivientes de la humanidad en un estado de gordura y complacencia.
- Los autoplanetas, del mejor escritor europeo de ciencia ficción (español, por supuesto).





5 comentarios:
Tengo que acordarme de visitar tu blog con el iPhone la próxima vez que me pase por la Casa del Libro. Pones unos títulos interesantísimos. :-)
Gracias! :D
La solución 2 es la más plausible, a mi modo de ver.
He llegado hasta entrada de casualida pero no puedo irme si añadir "La Nave" de Tomas Salvador.
Saludos
Las cosas a lo mejor se salen del tiesto... En la maravillosa isla de Pitcairn, los descendientes de Marlon Brandon y de Tarita la montaron parda. Para que luego digan que el progreso necesita de variabilidad genética...
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